23 de septiembre de 2009

El lastre del desempleo



Por Amylkar Acosta M

Coincidimos con Ricardo Ávila, Director de Portafolio, en que “si bien el chaparrón ha sido menos intenso que en otras latitudes, las secuelas sobre el bienestar y el empleo de los colombianos son incuestionables”. Basta con mencionar sus estragos en materia de empleo, pues este es el primero en resentirse con la crisis y el último en reponerse de la misma. Según la CEPAL el desempleo en Latinoamérica bordeará los 18 millones, 3 millones más por cuenta de esta crisis, lo cual representa pasar del 7.5% promedio en 2008 a 9%. Colombia seguirá con la tercera más alta tasa de desempleo en el mundo y la mayor en la región, frisando ya el 13%.

Aún después de superada la crisis el mundo tendrá que arrastrar un largo trecho con el lastre del desempleo que provocó, pues según estimativos del profesor Krugman EEUU, por ejemplo, necesitaría crecer su PIB por encima del 2.5% para detener la racha. En el caso Colombiano, de acuerdo con el co-director del B de la R, Juan J. Echavarría, la economía colombiana tiene que crecer a una rata mayor al 4% para contener el empeoramiento de su tasa de desempleo. Ello obedece a que, en primer término, los procesos productivos son cada vez más intensivos en capital y en segundo término al sesgo de la legislación que favorece al capital reduciendo el costo relativo de este con respecto al trabajo. De allí la tendencia al crecimiento sin empleo que ha caracterizado a la economía nacional en la última década. Ni siquiera durante el quinquenio virtuoso (2003 – 2007), durante el cual la economía creció en promedio el 6%, por encima del promedio del quinquenio anterior, que fue del 4%, cedió el desempleo. Es más, en el 2007 cuando el crecimiento del PIB llegó a su clímax con el 7.5%, a duras penas bajó un punto la tasa de desempleo.

En tales circunstancias, no es ninguna gracia que el Ministro de Hacienda venga a reclamar como un logro de la política económica del gobierno la baja en el índice de inflación a 3.28%, más atribuible a la crisis y a la caída del consumo que a su gestión. Según él, "La política monetaria, del Banco de la República, ha sido consistente y el Gobierno ha mantenido equilibrio fiscal, por tanto ello se refleja en menores costos de financiación y ayuda a estabilizar los precios". Esta no es época para concentrarse en la meta de inflación, sino en el empleo como primera prioridad. Como exclamó Pirro, rey de Epiro, ante su diezmada tropa “otra victoria como esta y estamos perdidos”. Es bien sabido que en los cementerios no hay inflación porque el consumo es nulo.

Como es obvio de toda obviedad el desempleo trae consigo la pérdida de ingreso y este repercute en la caída de la demanda; bien dijo el ex ministro Rodrigo Escobar Navia que un mercado de pobres es un pobre mercado. Por ello, no es casual que concomitantemente con el aumento del desempleo, según el más reciente reporte del DANE las ventas del comercio al pormenor entre enero y julio cayó 4.7%, al tiempo que la industria manufacturera decreció en el mismo período 8.2%. Así las cosas, resulta una utopía el acuerdo al que arribaron el gobierno y los exportadores que se han visto afectados por el cierre del mercado venezolano, en el sentido de volcarse hacia el mercado interno ofreciendo dichos productos a más bajo precio. Olvidan ellos que para quien no tiene ingresos o estos son precarios hasta lo regalado le resulta caro.

Bogotá, septiembre 20 de 2009

Tomado de www.amylkaracosta.net
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Retrato de un caudillo prescindible

Por Gustavo Adolfo Salazar*

Gran terrateniente, ganó un plebiscito, aumentó el clientelismo, repartió tierras públicas a amigos y mantuvo tensas disputas con los países vecinos. (No es el que están pensando...)

Juan Manuel de Rosas acaudalado terrateniente y próspero ganadero, representante de la aristocracia rural conservadora es, tal vez, el caudillo más importante y controvertido del siglo XIX en Argentina.

Conocido como “el restaurador”, profundamente religioso y personalista, ansiaba ser aclamado como el imprescindible por la opinión pública para poder gobernar de manera autocrática. Durante su gobierno, entre 1835 y 1852, logró poner de su lado a hacendados, militares, así como al poderoso contrabandista Urquiza. Ejerció el poder con mano dura, despreció la ley, se hizo otorgar facultades extraordinarias, procesó a los periódicos disidentes, persiguió y ejecutó de manera sistemática a sus opositores y a través de la “La Mazorca”, un grupo conformado por energúmenos seguidores suyos, amedrentaba.

Bajo la excusa de defender “la sacra patria del abismo de los males” Rosas fue investido por la legislatura con la “suma del poder público”, concentrando, por “todo el tiempo que el Gobernador considere necesario”, las competencias del parlamento y las Cortes.

Para legitimar su gobierno autocrático convocó a un plebiscito en el que, en medio de un ambiente de terror, hubo 9.713 votos a favor y solo 7 en contra. Dijo entonces Domingo Faustino Sarmiento que, “aunque el trueno no había estallado aún, todos veían la nube negra y torva que venía cubriendo el cielo”. Su delirio lo llevó, en 1842, a autoproclamarse “Tirano ungido por Dios para salvar a la patria”.

El orden invocado no se logró y Argentina vivió durante su gobierno clientelismo, “persuasión”, corrupción, repartición de tierras públicas para sus amigos, así como múltiples insurrecciones, guerras y persecuciones. El caudillo se envalentonó, aumentó su fortuna, removió de todos los cargos públicos a sus opositores y mantuvo tensas disputas con sus vecinos Paraguay, Uruguay y Brasil, exaltando el fervor nacionalista.

A comienzos del siglo XIX las élites de América se encontraron con la posibilidad de decidir su suerte más allá de los caprichos de la corona española. El vacío institucional y la precaria definición del Estado-Nación fueron suplidos, de manera ingrata, por el protagonismo de unos personajes ególatras, provincianos, ambiciosos, violentos y carismáticos: los caudillos.

El líder carismático, para Max Weber, actúa de manera jerárquica, logra que los demás obren según sus deseos, exige obediencia, domina en los períodos durante los cuales prevalecen las emociones masivas de efectos imprevisibles. El líder carismático no invita a la reflexión, promueve el entusiasmo en torno a él, desdeña la institucionalización, busca la permanencia y “llega a ser una figura estable si la guerra deviene una situación crónica”.

El caudillo del siglo diecinueve empuña la espada, domina al caballo brioso, defiende los privilegios regionales y se enzarza en luchas intestinas pues deriva su poder de la hacienda y el control de los recursos locales.

Definido por Alfred Stepan como “la unión de personalismo y violencia para la conquista del poder”, el caudillo no resuelve los conflictos, se impone y como miembro de la élite republicana es, ante todo, afirma el historiador John Lynch, “el garante de la estructura social existente”.

Para conservar el poder el caudillo promueve un “sistema informal de obediencia”, emplea el terror que considere necesario, se presenta como benefactor y distribuidor de patronazgo y opaca las discusiones llevando el debate alrededor del liderazgo personal. Desde los “porfiristas” en México a los “Miguelistas” y los “rosistas”, el caudillo “era partido, bandera, principio, objetivo, todo en su misma persona”.

Aunque se sirvieron de las clases populares y las convocaron con términos como libertad, purificación, “voz del pueblo”, los caudillos no las incorporaron a la vida política. Los marginados, militarizados y aturdidos por sus gritos y vociferaciones, cubiertos por las banderas del valor patriótico y beneficiarios de las migajas que les arrojaba a manera de regalo el caudillo, nada pudieron hacer contra la exacción y la ambición de los cortesanos que medraban en el gobierno.

Los caudillos de América redactaron constituciones a sus anchas que prometieron cumplir y, luego, violaron de manera sistemática, mientras se apoderaron de todas las ramas del poder, pues no les interesaba la democracia, sino mantenerse en la poltrona presidencial. La aparición del voto popular fue acompañada del fraude, el clientelismo y la violencia. Por eso con los años el caudillo se sirve y alienta el clientelismo, él es clientelismo, y para ejecutar el pillaje ya no utiliza la espada se sirve de la ley y de las cortes.

Urquiza, el contrabandista, el oficial de confianza enriquecido bajo su sombra, se alió con los enemigos y derrocó a Rosas en 1852. Rosas, quien siempre se consideró imprescindible, huyó y se exilió en Southhampton (Gran Bretaña) en donde murió en 1877. El día de su muerte el gobierno argentino organizó un responso por las víctimas de la tiranía.
El caudillismo fue un exitoso proyecto para controlar y frenar los reclamos de los sectores populares y beneficiar a las élites. La historia lanza lecciones, lo increíble es que aprendamos tan poco, que recordemos tan poco, que el pasado a veces parezca tan estruendosamente inútil.

CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ACTUAL COLOMBIANA; ES PURA COINCIDENCIA.
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17 de septiembre de 2009

Carta de Gustavo Petro a la ciudadanía



Estimad@ amig@:

Le escribo para pedirle su apoyo y su voto en la consulta abierta y ciudadana que se realizará el domingo 27 de septiembre y en la que el Polo escogerá su candidato presidencial. Lo que se juega en ese día es muy importante, nada menos que la posibilidad de conformar una convergencia de fuerzas políticas que defienda con éxito la Constitución de 1991 y la democracia en Colombia.

La posición oficial del Polo consiste en ir con su candidato hasta la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2010. Sin embargo, de ganar yo la consulta del 27, buscaré un cambio de dicha posición y pondré con generosidad mi candidatura al servicio de la creación de aquella convergencia.

Si las fuerzas no uribistas llegan desarticuladas a las elecciones, lo más probable es que el Presidente Uribe o su candidato ganen en la primera vuelta. Si se quiere derrotarlos, hay que formar cuanto antes una alianza capaz de conquistar las mayorías electorales.

Supongamos un escenario un poco mejor, que Uribe no gane en la primera vuelta. En ese caso, todos sus competidores deberían agruparse en torno a una única fórmula presidencial. Y para que ésta triunfe tendrían que hacer un milagro: durante los escasos días que mediarán entre la primera y la segunda vueltas, crear confianza entre los miembros de la alianza, celebrar un acuerdo programático y de garantías mutuas y concentrar el apoyo de sus electorados dispersos en el candidato de unión. Los uribistas, entre tanto, apelarán a un discurso supuestamente renovador y moderado, para romper la convergencia.

Soy optimista y creo que el Polo puede sacar más de dos millones de votos en la primera vuelta. Pero los botaremos a la basura si nos empecinamos en actuar en solitario en esa jornada electoral. Lo pertinente es convertirlos en el case de una apuesta más grande: la de una alianza que rescate la Constitución de las fauces del uribismo. Para eso hay que comenzar a trabajar desde el día siguiente a la consulta del 27.

Hay condiciones favorables para crear esa coalición. A ella pueden concurrir todas las personas con convicciones democráticas, que están en muchas partes: en el Polo, en el Liberalismo, con los independientes e incluso, dentro de quienes votaron por Uribe pero se oponen a una nueva reelección. Su tarea es la de rescatar los valores republicanos de la alternación presidencial y la separación de poderes. Realizar reformas para garantizar los derechos económicos y sociales, como la salud y la educación. Y proporcionar a los colombianos una seguridad que no solo combata con éxito a la guerrilla sino también a las mafias y a la delincuencia común y respete los derechos humanos.

Venga, acompáñeme en la consulta abierta y ciudadana del 27 de septiembre, en la que no es necesario inscribirse en el Polo. Comencemos la marcha hacia la alianza por la defensa de la Constitución del 91 y por la profundización de la democracia política y social en Colombia.

Cordialmente,

Gustavo Petro Urrego.
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15 de septiembre de 2009

Tropeles y Tropelias

“No se pueden alcanzar fines nobles
utilizando medios ruínes”.
Gandhi


A los trompicazos y por la mínima diferencia (85 votos) la Cámara de Representantes le impartió su aprobación en último debate al proyecto de Referendo reeleccionista., el cual estuvo a sólo una captura de su hundimiento, después que la víspera dos representantes afectos al gobierno fueron privados de la libertad. Y lo decimos, no a humo de paja, es que fue el propio Presidente Uribe quien en un discurso pronunciado en el Congreso de la Federación de Cafeteros les pidió “a todos los congresistas que nos han apoyado que mientras no estén en la carcel”[1] le apoyaran sus proyectos y este no sería la excepción.

Desde su gestación este proyecto tuvo un curso tortuoso y torticero, ni siquiera la pregunta le quedó bien formulada a sus promotores, pues tal y como quedó el texto de la misma, “quien haya ejercido la Presidencia de la República por dos períodos constitucionales podrá ser elegido para otro período”, que fué el que refrendaron 4.093.504 colombianos, no le permitía al actual Presidente reelegirse sino para el 2014. Y este fue el texto que aprobó la Cámara de Representantes inicialmente, no sin antes rechazar el intento de cambiar dicho texto, como lo propusieron el conservatismo y el partido de la U en su ponencia, que fue derrotada.


DE ENTUERTO EN ENTUERTO

En el entretanto y cuando todavía no había comenzado su trámite en el Senado de la República sobrevino el otro entuerto, el de la financiación de la campaña de recolección de las firmas. Por un lado, se pudo establecer que en la financiación de la misma habían concurrido generosamente contratistas del Estado, que se habían saltado los topes establecidos y que el trasteo de las firmas hasta la registraduría había corrido por cuenta de la cuestionada “pirámide” DMG, la misma que defraudó a millares de colombianos, a través de su transportadora de valores Transval. La prisa con la que se quiso tramitar esta iniciativa no les permitió a sus impulsores en el Congreso de la República aguardar la certificación que debia expedir el Registrador Nacional como paso previo, tanto en lo atañedero al cumplimiento de los topes en la financiación de la campaña de la recolección de la firmas como al número de estas, según lo estipulan los artículos 97 y 98 de la Ley 134 de 1994. Echaron por la calle del medio, aduciendo que bastaba con una de ellas, la del número de firmas válidas, lo cual le valió una investigación por parte de la Corte Suprema de Justicia a 86 parlamentarios por el presunto prevaricato en el que incurrieron. Por su parte la Fiscalía general de la Nación dispuso incoar una investigación penal por el presunto delito de fraude y falsedad procesal en cabeza de los promotores del Referendo.


DE EJERCIDO A ELEGIDO

En medio de semejante estropicio, los promotores del Referendo, encabezados por Luis Guillermo Giraldo, volvieron a la carga en su empeño de modificar el texto, pues de lo que se trataba por parte de ellos era de prohijar una nueva reelección inmediata del presidente en ejercicio, con nombre propio. Con gran tacto y capacidad de “persuación” el gobierno logró su cometido al obtener la aprobación del nuevo texto en la Comisión primera del Senado. Los mismos que se desgañitaban vociferando que por respeto a la voluntad popular el Congreso no se le debía atravesar a la aprobación del Referendo, no tuvieron ningún inconveniente en erigirse como sus “intérpretes” modificando por sí y ante sí el texto original. Si la primera reelección fue posible gracias al cambio de un “articulito”, esta vez se pretende propiciar la segunda mediante el cambio de una palabreja: "Quién haya sido elegido a la Presidencia de la República por dos periodos constitucionales podrá ser elegido únicamente para otro periodo". Ya no será quien “haya ejercido la Presidencia”, sino quien “haya sido elegido a la Presidencia” por dos períodos constitucionales, el que podrá aspirar a una segunda reelección.

Aquí surgió otro escollo al trámite del referendo, pues al pretender enmendarle la plana a los suscriptores, se llevaron de calle un principio fundamental, cual es el de la consecutividad de los debates al momento de tramitarse un proyecto de Ley previsto en el artículo 157 de la Carta, cualesquiera que él sea. Mal podía el senado de la República revivir el texto que había sido negado explícitamente por la Cámara de Representantes. La Sentencia de la Corte constitucional C-702 de 1999 es categórica a este respecto y no deja duda de la transgresión de dicha norma por parte del Congreso, cuando este termina conciliando un texto distinto al que salió aprobado en una de las cámaras. Dicho texto, por la razón expuesta, no era conciliable y lo que es peor, quienes a posteriori de haber participado en dicha conciliación se declararon impedidos en la plenaria de la Cámara para aprobarla la viciaron de manera insubsanable, así lo prescribe también la Ley 5ª de 1992 que reglamenta el funcionamiento del Congreso. Por lo demás, los artículos 376 y 379 de la Constitución, así como la jurisprudencia de la Corte Constitucional en lo atinente a la Ley 134 de 1994 dejan en claro que, en tratándose de referendos constitucionales de orígen popular, al Congreso de la República sólo le cabe incorporar el texto a la Ley respectiva, por lo que no podía modificarlo sin tirárselo.

Además, La Corte Constitucional al declarar la exequibilidad del Acto Legislativo No. 02 de 2004 convino con que “permitir la reelección presidencial por una sóla vez y acompañada de una Ley estatutaria para garantizar los derechos de la oposición…es una reforma que no sustituye la Constitución de 1991[2]. Pero, no se podría decir lo mismo ahora que se trata de una segunda reelección en línea, sin solución de continuidad, que terminaría de desarbolar la arquitectura constitucional en grave detrimento del cabal funcionamiento de los frenos y contrapesos montesquianos, de la separación de poderes, de la operatividad de los órganos de control y las garantías para la oposición.


LA HORA DE LA CORTE

Después de aprobada la Ley mediante la cual se convoca el Referendo de marras, corresponde a la Corte Constitucional conocer de oficio su revisión constitucional en lo atinente al lleno de las formalidades para la formación de la misma. No obstante, en un reciente fallo proferido por esta misma Corte a propósito del Acto Legislativo 01 de 2008 declarándolo inexequible dejó sentado un precedente de la mayor importancia. En él va al fondo del asunto e infiere que de dárle vía libre a semejante esperpento que pretendía hacer nugatoria la aplicación de la carrera administrativa se estaría sustituyendo la Constitución de 1991 por otra, porque tocaba su esencia.

Nos hacemos la misma pregunta que se hace el ex magistrado de la Corte Constitucional José Gregorio Hernández: “¿si esto puede sostener la Corte respecto de un Acto Legislativo y en relación de una materia de suyo reformable como el régimen de carrera, y afirma al respecto que se rompió la estructura constitucional básica y que se desconoció el principio de igualdad, qué podrá decir esa misma Corte sobre la segunda ruptura del esquema fundamental de 1991, mediante un uso forzado del mecanismo de participación en que consiste el referendo?”[3]. Se resiste uno a creer que, como lo afirmó el ex presidente Andrés Pastrana, esta Corte Constitucional sea una corte de bolsillo del gobierno, pues aunque merced a la primera reelección a contrario sensu de lo que preveía la manoseada Constitución el Presidente de la República terminó incidiendo en la elección de la mayoría de sus actuales miembros, estos son juristas de aquilatadas calidades profesionales y le resulta a uno dificil dudar de su integridad, honestidad y sobre todo de su dignidad.

Por ello, sabedores de todos los exabruptos que involucró el trámite del Referendo, es de esperar que ella sabrá defender el Estado Social de Derecho consagrado en la Constitución de la embestida del Estado “de opinión” con el que se le pretende suplantar[4]. Si finalmente, la Corte en su sabiduría le da vía libre al Referendo reeleccionista se verán a gatas sus propulsores para obtener los 7.5 millones de votos que requiere su aprobación, sobre todo si tenemos en cuenta los resultados del más reciente Opinómetro de El Tiempo, en donde sólo un 37% está a favor del Referendo[5].


LA DEMOCRACIA FUNDAMENTALISTA

Ahora bien, en su accidentado tránsito el proyecto aprobado dio lugar a toda suerte de desaguisados y tropelías, calcadas todas ellas del ya judicializado trámite de la primera reelección, bautizados con el mote de la yidispolítica primero y de la cuellopolítica después. Una vez más, salieron a relucir las mismas armas innobles, las mismas tretas, las mismas componendas, las mismas dádivas y prebendas, reeditándose el affaire de 2004; se llegó al extremo de hablar en los altos círculos del poder de “caer en estrategias bajas”[6] si ello era preciso por obtener la aprobación de este endriago reeleccionista. De ello se seguirá ocupando, muy seguramente, la Corte Suprema de Justicia que terminará abriendo un nuevo capítulo ominoso de la degradación de la política y de desdoro del Congreso de la República.

Bien dijo Camus que tan sólo los medios justifican el fin y este no es el caso; la tan cacareada lucha en contra de la politiquería y la corrupción quedó reducida a un simple señuelo para engañar incautos por cuenta del embeleco reeleccionista. Con la sóla primera reelección fue suficiente para demostrar el aserto de Lord Acton en el sentido que el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente. Se apeló, incluso, al expediente de legalizar el transfuguismo a través de un remedo de reforma política[7] para redondear la faena. De no haber sido por este portillo a manera de burladero que se abrió a los partidos políticos, tres representantes de cambio Radical no habrían podido completar los votos que necesitaba la aprobación del referendo en la plenaria de la Cámara deslizándose sin ruborizarse a las toldas del partido de la U para justificar su voltereta.

Con las mayorías del Congreso de la República ocurre lo que previó Burke, en el ya remoto 1790: “Cuando los líderes optan por convertirse en postores de la subasta de popularidad, su talento no será de utilidad para la construcción del Estado. Se convertirán en aduladores, en lugar de legisladores; en instrumentos del pueblo, en lugar de sus guias[8] por la senda de la que denomina Juan Luis Cebrián la democracia fundamentalista. Al Presidente Uribe hay que recordarle que “llegar al poder para hacer su propia Constitución, no es someterse al Estado de derecho, sino construir uno propio para instalarse en él”[9], que a lo mejor sea el fantasmagórico Estado “de opinión”, que ahora asoma las orejas de lobo. Al final de este enrevesado proceso del Referendo, que seguirá penando por un largo rato, relegando a un segundo plano la atención de los graves problemas del país, sus propios promotores se habrán de convencer que la aprobación del proyecto de Ley que lo convoca no pasa de ser una victoria pírrica. . Y ello allana el camino que nos habrá de conducir.

Bogotá, septiembre 2 de 2009
www.amylkaracosta.net
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[1] Sistema de Noticias de la Presidencia de la República. Noviembre, 29 de 2006
[2] Sentencia C-1040 de 2005
[3] El Nuevo Siglo. Septiembre, 2 de 2009
[4] Varios autores. Por qué no volver a reelegir a Uribe. Edit. Oveja Negra
[5]El Tiempo. Agosto, 31 de 2009
[6]El Espectador. Agosto, 27 de 2009
[7] Acto Legislativo No. 01 de 2009, artículo 1º parágrafo transitorio 1º
[8] Citado por Giovanni Sartori. En defensa de la representación política
[9]El Espectador. Lorenzo Madrigal. Abril, 11 de 2004

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¿Deben los sindicatos vincularse a al Lucha Política?

Editorial del Periódico Enlace, de Sintraemsdes
Por: Fernando Molina, miembro de la Junta Directiva del sindicato.

A nosotros nos eligen para defender los derechos de los trabajadores, para rechazar las políticas gubernamentales que nos afectan, para jalonar el mitin y el paro, para la negociación de un pliego, pero, para desconcierto de todos, nuestros afiliados votan por sus verdugos, es decir, por los mismos liberales y conservadores que legislan en contra de ellos y el pueblo colombiano.

Rezan los Estatutos de Sintraemsdes, en lo referente al objeto y fines del Sindicato: “Desarrollar la unidad y fraternidad entre los miembros del Sindicato, propendiendo porque todo lo relacionado con los derechos de los trabajadores giren sobre estricta justicia dentro del más amplio respeto a las concepciones políticas, religiosas, culturales, filosóficas y sindicales, sin discriminación de sexo, raza, ni color, de todos y cada uno de sus asociados.”, -subrayas nuestras-, manifestación esta que resume la concepción pluralista y respetuosa que distingue a una organización sindical como la nuestra. Y eso está bien. Sin embargo, es una obligación de la dirigencia sindical, en donde quiere que esté, aclarar a todos sus afiliados que la situación de postración de la clase trabajadora y el pueblo colombiano se debe a la imposición de políticas contrarias a su bienestar, por parte de una clase dominante que, a través de sus partidos políticos, el liberal y conservador, embaucan a la población, en un inteligente juego bipartidista que hace que mientras se pierda el poder con el uno, se gana con el otro.

A la nación entera, y en particular a los trabajadores, hay que decirles quiénes han sido responsables del empobrecimiento del país, la privatización de las empresas del estado, la flexibilización y tercerización laboral, los despidos masivos, los bajos salarios, la mercantilización de la salud y las reformas al sistema pensional. Que sólo ellos, y sólo ellos, han sido los responsables de imponer un sistema social inequitativo e injusto que ha degenerado en vorágines de violencias que han surcado de sangre, desplazamiento y miseria el suelo patrio.

Respetuosos de las creencias, de los credos religiosos y políticos de nuestros asociados, somos de la idea de que hay que decir ¡basta ya¡ de tanta indiferencia cómplice, que llegó la hora, obligados por las circunstancias que nos afligen, de romper con la idea de que los sindicatos y sus afiliados deben estar al margen de la lucha política. Que llegó la hora de confrontar con argumentos a aquellos que, desde la orilla de los patronos y el gobierno y de la misma izquierda recalcitrante, conciben a los sindicatos como organizaciones que sólo se deben circunscribir a la mera lucha económica, es decir, a lucha obrero patronal.

Olvidan algunos que las organizaciones sindicales son esencialmente organizaciones políticas. Que somos autónomos, sí. Que somos independientes, sí. Los dirigentes sindicales de Sintraemsdes se deben diferenciar de aquellos que conciben los sindicatos como organizaciones neutras, inodoras, incoloras e insaboras y también de aquellos que pretenden poner las organizaciones de los trabajadores bajo la sombra protectora de los partidos tradicionales, bajo el manido argumento de con ellos se pueden resolver más fácil los males que nos aquejan, cuando se trata es de enfrentar y disputarles el poder.

No es comprensible para nadie, que una fuerza de 800.000 afiliados a las Centrales Obreras, mantenga esa vocación de minoría y de subordinación, cuando perfectamente podrían cambiar el rumbo de las cosas. Es más, en Colombia son 9,5 millones de trabajadores formales y 7,5 en la informalidad, la mayoría con ingresos inferiores a 2 salarios mínimos legales y en condiciones laborales precarias y de humillación. Son 17 millones que se constituyen en una poderosa fuerza de poder, pues bastaría sumarle sus familiares para constituirse en una vigorosa fuerza de cambio.

Colombia entera se apresta para grandes certámenes electorales. Es la oportunidad para expresarse y generar cambios políticos. Así lo han hecho la mayoría de los pueblos de los países suramericanos, hastiados el modelo económico neoliberal.

El 27 de septiembre se hará una amplia consulta ciudadana con miras a recoger la opinión de vastos sectores populares sobre el futuro de la más importante organización de izquierda democrática que se viene construyendo en nuestro país. Nos referimos al POLO DEMOCRATICO ALTERNATIVO. Consulta que será abierta y ciudadana, quiere decir que TODOS los ciudadanos y ciudadanas pueden votar, como lo hacen normalmente, sin necesidad de afiliarse al Polo. Será ésta la antesala de avances importantes en la conquista de la voluntad nacional para obtener las mayorías requeridas en las elecciones de presidencia y congreso en el 2010, para instaurar en nuestro país un gobierno presidido por la izquierda democrática.
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14 de septiembre de 2009

Zigzag jurisprudencial frente a los abusos de las Cooperativas de Trabajo Asociado (CTA)

Por: Carlos Arturo Cadavid V. (*) carloscadavid@hotmail.com

Medellín, Agosto del 2009

El zigzag jurisprudencial en la búsqueda de argumentos constitucionales para apretarle la disciplina a estos engendros de intermediación laboral y tratar de “ponerlas en cintura”, así como el inobjetable porcentaje de ilegalidad en que actúan, lo que muestra es que no tienen razón de ser en sí mismas, como lo revela la Corte Constitucional desde la Sentencia T-550 del 2004, y las CTA, por lo tanto, deberían desaparecer del ordenamiento jurídico colombiano. De hecho y con sustento legal se han convertido en fuente principal de violación de las normas laborales constitucionales e internacionales, han contribuido de manera sistemática a la flexibilidad y precariedad laboral y han favorecido la disminución del derecho de sindicalización y de contratación colectiva. Su mantenimiento riñe con la existencia del trabajo decente en el país decente al que debemos aspirar todos los colombianos.

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Diez preguntas clave sobre las consultas internas

1. ¿Cuáles son las consultas que se celebrarán el 27 de septiembre?

El Partido Liberal escogerá su candidato presidencial entre siete precandidatos e seleccionará a sus autoridades internas en cada departamento.

El Polo Democrático escogera su candidato presidencial entre tres precandidatos.

El movimiento Mira seleccionará sus candidatos al Senado y a la Cámara de Representantes.

El Partido Conservador permitirá que se escojan los candidatos a la Cámara de Representantes en seis departamentos.

2. ¿Quiénes podrán votar en esas consultas?

Podrán participar 29 millones 93 mil ciudadanos que se encuentran inscritos en el censo electoral hasta el 27 de mayo de este año, es decir, cuatro meses antes de las consultas.

Además, el Partido Liberal permitirá votar a los menores entre los 17 y 14 años que quieran elegir las asambleas y consejos de juventudes de esa colectividad.

En la Consulta del partido Mira, los jóvenes entre 14 y 17 años podrán escoger los candidatos a Senado y Cámara.

3.¿Dónde se puede votar?

Donde usted tenga inscrita su cédula. Si tiene dudas, puede consultar la página www.registraduria.gov.co y, con sólo el número de su cédula, encontrará su mesa de votación.

4.¿En qué parte del territorio colombiano se realizarán las consultas?

Las consultas del Partido Liberal, el Polo Democrático Alternativo y el movimiento Mira se realizarán en 1.102 municipios de Colombia.

La consulta del Partido Conservador se realizará en Tolima, Casanare, Córdoba, Huila, Magdalena y Sucre.

5. ¿Quiénes deben ser jurados de votación?

Se escogieron 156 mil jurados de votación que serán notificados entre el 11 y el 26 de septiembre. Si tiene dudas, consulte la página de la Registraduría www.registraduria.gov.co

6. ¿Cuándo se conocerán los resultados de las consultas?

A las siete de la noche del 27 de septiembre, la Registraduría entregará los resultados.

7. ¿Darán el certificado electoral que permite obtener descuentos por votar?

La Registraduría no lo entregará por tratarse de una consulta de carácter interno.

8. ¿Cómo podrán votar los discapacitados y las embarazadas?

No tendrán que hacer fila y podrán llevar a un acompañante hasta el puesto de votación.

9. ¿En cuántas consultas se podrá participar?

Usted sólo podrá votar en una. Por ejemplo, si participó en la del Polo, no podrá hacerla en la del Partido Liberal.

10. ¿Se podrá votar de manera electrónica?

En Bogotá, sólo cinco puestos de votación, de los 9.776 que se instalarán en todo el país, tendrán el voto electrónico.

Tomado de El Tiempo.com
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Marcelo Torres, candidato al Senado de la República

El PTC, integrante del Polo, propone a los colombianos el nombre de este curtido dirigente como candidato de la Convergencia Nacional

En reunión realizada en Bogotá entre los días 14 y 17 de agosto, los asistentes al Pleno nacional del PTC se pronunciaron en favor de proclamar a Marcelo Torres como el candidato de la Convergencia Nacional al Senado de la República para las elecciones parlamentarias de 2010.

Marcelo Torres representa el esfuerzo permanente de una numerosa corriente revolucionaria que aspira a conquistar para Colombia un sendero democrático y de progreso. Su firme convicción de que el país requiere una amplia convergencia nacional de todas las fuerzas que de una u otra manera se oponen a la continuidad de la dictadura uribista, es una garantía de unidad en las dramáticas circunstancias actuales.

El gobierno de Uribe representa un pernicioso cúmulo de males que el país debe erradicar: pobreza para la inmensa mayoría, desbordantes ganancias para las multinacionales y el círculo del poder y su familia, mafia, violencia, desplazamientos, entrega de bases colombianas a los gringos, corrupción sin límite y, sin lugar a dudas, una marcada tendencia hacia la dictadura y a perpetuarse en el poder. Esto ofende a los colombianos que mantienen en alto sus convicciones democráticas.

Marcelo Torres en el Senado será el vocero de los sectores de la salud y la educación, de los sindicatos, de la juventud, de las mujeres, en fin, de todos los que hoy no tienen representación, y presentará los proyectos de ley que le permitan dar solución concreta a las reivindicaciones que la población exige.

Por ello, el PTC le propone a los colombianos la candidatura de Marcelo Torres al Senado de la República, pues es garantía para persistir en la unidad de la nación, unidad que hoy representa la candidatura presidencial de Gustavo Petro.

Marcelo Torres ha recibido el apoyo general de las filas del Polo y de la opinión progresista y democrática del país por la valerosa campaña adelantada por él como aspirante a la Alcaldía de Magangué donde enfrentó, a nombre del Polo, a las fuerzas oscuras y mafiosas en esa región, máxime cuando dicha campaña permitió corroborar en los hechos la viabilidad y la conveniencia de la política de convergencia nacional que, en las elecciones presidenciales del 2010, viene defendiendo la corriente democrática del Polo liderada por Gustavo Petro.

Es un hecho que Marcelo Torres ha recogido el reconocimiento de la corriente democrática del Polo por el papel que ha jugado la dirección del PTC en el debate librado en defensa de la política de convergencia democrática y de gobierno de coalición y transición, abanderada por Gustavo Petro. El nombre de Marcelo Torres se proclama como una fuerza más dentro de de las múltiples que acompañan a Gustavo Petro para conquistar, en la consulta abierta y ciudadana, la candidatura a la Presidencia de la República, lo que constituye un esfuerzo decisivo para la democracia colombiana en la lucha contra la prórroga de la dictadura uribista.

El PTC está seguro de que la candidatura al Senado de Marcelo Torres recibirá un masivo y caluroso respaldo dentro de las filas del Polo y en un amplio sector de la opinión democrática nacional. Por lo tanto, en todo el territorio nacional, nuestros militantes y amigos se esforzarán para adelantar una campaña electoral al lado de los más disímiles sectores –sin sectarismos ni dogmatismos– lo que permitirá llegar a los acuerdos necesarios para llevar al Senado a nuestro máximo líder. Marcelo Torres será el candidato de la gran Convergencia Nacional.

Comité Ejecutivo Central

Partido del Trabajo de Colombia (moirista)
Integrante del Polo Democrático Alternativo

Bogotá, 9 de septiembre de 2009
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Video Institucional de Petro

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Despojo, desplazamiento y democracia

Por: Rodrigo Uprimny

El desplazamiento y el despojo masivos no sólo representan una terrible tragedia humanitaria. Son además fenómenos que han acentuado uno de los rasgos más antidemocráticos de la sociedad colombiana: la extrema iniquidad de la propiedad agraria.

El despojo de tierras ha llegado a las 5 millones y medio de hectáreas, que equivalen al 11% de la superficie agropecuaria, según lo mostró la Comisión de Seguimiento a la sentencia T-025 sobre el desplazado, en su Informe N° XI a la Corte Constitucional, con base en una encuesta liderada por los profesores Garay y Barberi. Hoy al menos una de cada diez hectáreas productivas es resultado del robo. Y uno de cada diez colombianos ha sido víctima del desplazamiento pues, según Codhes, el número total de desplazados es de aproximadamente 4 millones y medio de personas.

Este despojo masivo ha agravado la iniquidad de la estructura agraria. Antes del desplazamiento de las últimas décadas, Colombia ya tenía una concentración extrema de la propiedad agraria. En 1984, los grandes propietarios, que eran sólo el 0,5% del total, tenían el 33% de la tierra, mientras que los pequeños propietarios, que eran el 85% de todos los propietarios, ocupaban el 15% de la superficie agropecuaria. En 2003, después del desplazamiento y el despojo ocurridos hasta ese momento, la concentración aumentó significativamente. En ese año, los grandes propietarios tenían ya el 63% de la tierra mientras que los pequeños propietarios habían visto reducida su participación al 9%.

Las cifras deben ser hoy más dramáticas pues el despojo y el desplazamiento han continuado. En 2008, por ejemplo, aproximadamente 380.000 personas fueron desplazadas.

La actual desigualdad agraria es entonces doblemente injusta. Era ya muy inequitativa en los años ochenta pues muy pocos propietarios monopolizaban el campo, mientras que millones de campesinos, indígenas y afrodescendientes vivían en la pobreza por carecer de tierras adecuadas para producir decentemente. Y es injusto que en estas dos décadas, millones de esos campesinos, indígenas y afrodescendientes hayan sido despojados de la poca tierra que tenían y que su situación de pobreza se haya agravado por el desplazamiento.

La restitución de las tierras despojadas es entonces no sólo un asunto de justicia correctiva con los desplazados, que tienen derecho a que les sea devuelto todo lo que les robaron. Debería ser vista también como una oportunidad en términos de justicia distributiva, pues podría reducir la terrible desigualdad rural y volver a poner en la agenda la necesidad de una reforma agraria profunda.

La democratización de la propiedad agraria sería además un excelente negocio en términos de eficiencia económica pues distintos estudios, como los del profesor Albert Berry de la Universidad de Toronto, han mostrado que la pequeña propiedad tiende a ser más productiva que la gran propiedad, no sólo por hectárea explotada sino incluso si se toman en consideración todos los factores productivos. Una buena reforma agraria incrementaría entonces la producción agrícola y reduciría además la pobreza rural, que es mucho más intensa que la pobreza urbana.

Los argumentos éticos, jurídicos y económicos a favor de la restitución de las tierras despojadas y de la reforma agraria parecen entonces contundentes. Y eso que no hemos hablado de su obvio impacto positivo en la reducción de la violencia rural. ¿No debería entonces ser un propósito nacional la restitución de la tierra a los desplazados, como un primer paso para una reforma agraria democrática? Pero me temo que muchos sectores poderosos prefieren modelos rurales a favor de la gran propiedad o incluso busquen la legalización de la contrarreforma agraria que hemos vivido.

* Director del Centro de Estudios DeJuSticia (www.dejusticia .org) y profesor de la Universidad Nacional.
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Educadoras y educadores a prevenir el contagio de A H1N1

Protegiéndose usted, protege a su familia, sus estudiantes y
sus compañeros de trabajo.

Toda persona es vulnerable de contraer el virus de A/H1N1. Los cuidados y demás medidas preventivas que cada uno implemente contribuirán no sólo a la preservación del estado de salud individual, sino también a prevenir y controlar la aparición de esta enfermedad en la población en general.

Todos podemos aplicar estas medidas, independientemente de nuestras actividades diarias e incluso si aparece esta enfermedad en nuestras comunidades.

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Falleció el 31 de agosto el compañero Alfonso Nery Zea emblema del sindicalismo Antioqueño

La Central Unitaria de Trabajadores de Colombia CUT – Subdirectiva Antioquia lamenta informar al movimiento sindical y a la opinión pública que en la madrugada del 31 de agosto falleció el compañero ALFONSO NERY ZEA, a la edad de 73 años, el dirigente sindical más emblemático que existió en el departamento de Antioquia en los últimos tiempos, y con más de 50 años al servicio de la causa sindical.

ALFONSO NERY ZEA empezó su vida sindical en la empresa Erecos a inicio de la década de los 50, fue secretario general del Sindicato Nacional de Choferes, hizo parte de los Comités Ejecutivos de la UTRAN, FESTRAN, FUTRAN en la segunda mitad del siglo XX, siendo coautor de la historia del sindicalismo antioqueño en ese periodo.

Integró el comité ejecutivo de la CUT Antioquia a partir de 1998 y en el último año se desempeñó en la Comisión de Quejas y Reclamos.

Nosotros en la Central Unitaria de Trabajadores seguiremos con sus banderas como el mejor homenaje que se le pueda rendir a un dirigente sindical que vivió con intensidad una vida de servicio a los trabajadores, y coloca su vida como ejemplo a las generaciones actuales y futuras como un sindicalista integral y comprometido con la más genuina causa de los trabajadores.

CARLOS JULIO DIAZ LOTERO
Presidente
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La Clínica de las Mujeres de Medellín: La materialización de los derechos de las mujeres

Por Área de Mujer Trabajadora, Escuela Nacional Sindical.

Margarita Espinosa, trabajadora de la confección en un pequeño taller domiciliario, va poco al médico y se resigna a vivir con la vejiga caída, pues no está afiliada a una EPS. Cuando su afección se hace insoportable y ya no puede caminar, hace la fila para que la atienda el Sisben, donde la tratan de mala gana. Como primero habló de su rinitis, el doctor le dijo que no podía tratar dos asuntos a la vez.

Para Gertrudis Salazar, el asunto no es muy distinto. Después de una ecografía que de milagro le mandaron, le diagnosticaron un cáncer. Sin embargo, han pasado seis meses, y si bien le han dicho que es urgente operarla, nada ha sucedido, salvo que ella cada día -y cada vez con más temor- se toca las bolitas que tiene en el seno y toma algunos brebajes para ver si se le quitan, mientras espera los turnos de atención.

Sus historias, y sobre todo sus esperas, señalan la dificultad de las mujeres de Medellín para ser atendidas en los servicios de salud.

Tanto para Margarita como para Gertrudis una clínica de las mujeres es casi una excentricidad; no se la imaginan, no se explican cómo de un momento a otro las mujeres son importantes para la ciudad. Al pensar en está idea, al soñar que es cierta, una sonrisa y un suspiro de alivio brotan de sus labios. Ellas son algunas de las mujeres que se verán beneficiadas con está iniciativa, hacen parte de las mujeres más pobres y más desprotegidas, así no tengan claro que se trata de un derecho que tienen. Piensan más bien que es un acto de caridad, o de apoyo, o de solidaridad, o de algo que se le parezca.

La participación activa de las mujeres en los procesos de concertación del Plan de Desarrollo de Medellín, ha logrado cambios en algunas dependencias del Municipio, que hoy miran las necesidades de las mujeres, asignan recursos económicos y personal para atender las demandas de las mujeres. Se trata de lo que se conoce como acciones afirmativas, que buscan compensar el olvido en que las mujeres han estado en muchos temas.

Por ello en la Escuela Nacional Sindical y en el Área Mujer Trabajadora decimos SÍ, nos gusta la Clínica de las Mujeres. Decimos SÍ porque nos gusta este proyecto de salud y vida para las mujeres; decimos SÍ porque la vemos como un escenario de participación y de reivindicación de derechos de las mujeres, como un espacio de ejercicio de nuestra ciudadanía.

Habrá que decir, por ejemplo, que lo mejor que va a suceder con esta clínica, es que las mujeres seremos vistas como personas y no sólo desde nuestro rol de madres; que nos van a atender desde una mirada especializada en lo femenino, reconociendo nuestras particularidades, nuestras necesidades.

Si miramos la ciudad en cifras, hay un balance crítico en lo referido a la salud femenina. El Plan de Desarrollo 2008 señala que por cada cien mil mujeres la tasa de mortalidad femenina por maternidad es de 32.8, la de cáncer de cuello uterino es del 4.9, y de cáncer de mama es de 13.2, todo ello agravado por la alta tasa de embarazo adolescente (21%), las violencias basadas en discriminación de género contra las mujeres, las enfermedades cardiovasculares y situaciones de salud mental que nos afectan.

Así que las mujeres, sin lugar a dudas, decimos ¡qué bueno!, ¡ya era hora!, se va a ampliar la red pública de salud, se va a mejorar la atención especializada para las mujeres con menores ingresos, aquellas ubicadas en la economía informal, que conforman más del 60% de la población femenina ocupada, y para las mujeres dedicadas al cuidado del hogar en los estratos bajos.

Nuestra clínica, la Clínica de las Mujeres, permite hablar de derechos que se concretan y constituye una respuesta de la Administración Municipal en cabeza del Alcalde Alonso Salazar Jaramillo, de la Secretaria de las Mujeres, Rocío Pineda García, y de la Secretaria de Salud, Luz María Agudelo Suárez, al clamor de las mujeres de Medellín, en una perspectiva de respeto a sus derechos humanos, laborales, sexuales y reproductivos.

Clara Elena Gómez Velásquez
Directora Área Mujer Trabajadora

José Luciano Sanín Vásquez
Director Escuela Nacional Sindical
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Hay que abrir el Polo a otras fuerzas sociales

Por Margarita Vidal

El senador Gustavo Petro aspira ganar la consulta interna del Polo Democrático y abrir la izquierda a una gran convergencia política que le permita enfrentar a un candidato uribista.

Desde cuando salió de su natal Ciénaga de Oro, Córdoba, Gustavo Petro ha hecho camino al andar.

En Zipaquirá llegó al Colegio Nacional, el mismo de García Márquez, donde sacó la segunda calificación nacional del Icfes. La ciudad -dice- era fría y tal como ‘Gabo’ la describe: olorosa a sal e interrumpida su calma por los campanarios de las iglesias.

La gente se acostaba a las 7:00 de la noche, pero como era una ciudad de obreros industriales tenía una vida agitada y una tradición rebelde: de allí habían salido 74 dirigentes liberales de las guerrillas de Rafael Uribe Uribe. Después fue un pueblo gaitanista y más tarde anapista. Petro tenía 10 años cuando leyó sobre el Generalísimo Francisco Franco y, por contraste, fue derivando a la literatura socialista.

En Zipaquirá tuvo su primera elección política como personero municipal, a los 22 años, después fue Concejal. Llegó a Bogotá en plena efervescencia de la Universidad Nacional que bullía de ideas, investigación, agitación y militancia políticas.

En el 85 lo metieron en la cárcel dos años. Lo torturaron en la Escuela de Caballería. Lo demás es conocido: su militancia en el M-19 y posterior desmovilización en el proceso de paz de Virgilio Barco.

Su entrada de lleno a la vida política, su elección como Representante a la Cámara y al Senado de la República. Su indeclinable y reconocida entereza para adelantar allí contundentes juicios políticos y ejercer una fiscalización política que le ha permitido ser el primero en denunciar aberrantes contubernios -como los que la Corte Suprema de Justicia investiga- entre paramilitares y la clase política en vastas zonas del país, que se tomaron el Parlamento colombiano, le permiten afirmar en este reportaje que el poder de este país está coptado por las mafias.

¿Por qué sigue en el Polo si no comulga con el radicalismo del ala gavirista?

Porque, aunque no comulgo con la alianza que esa ala ha hecho con el clientelismo y el sectarismo, si gano la consulta del próximo 27 va a haber un revolcón.

¿En qué consiste?

En un gran acuerdo democrático para detener la dictadura y aplicar la Constitución del 91. Eso elimina sectarismos porque hay que hacer alianzas con gente diferente ideológica y políticamente y aceptar que hay otras verdades de las cuales la izquierda democrática es una parte. Hay que abrir el Polo a otras fuerzas sociales para acabar con las maniobras de intermediación política propias del clientelismo que le están haciendo tanto daño.

¿Por qué si Lucho, Gaviria y usted hablan de eliminar el clientelismo, profundizar la democracia, adelantar reformas estructurales, fortalecer los Derechos Humanos, profundizar soluciones a la hecatombe social, no pudieron adelantar juntos una campaña dentro del Polo?

El problema no está en los discursos sino en los métodos. Gaviria propone una política decente para Colombia y yo no puedo estar en desacuerdo, pero él está acompañado del mayor clientelismo del país. Ahí hay una incoherencia entre método y objetivo. La diferencia con Luis Eduardo Garzón es que él creyó que ya todo estaba perdido en el Polo y yo, en cambio, creo que se puede ganar y que dentro del Partido se puede dar un gran revolcón para convertirlo en un partido de izquierda profundamente democrática, que sea capaz de enseñarle a Colombia las ventajas que hay en una política de acuerdos, de transformaciones y de entendimientos generalizados de la sociedad colombiana.

¿Cómo hará para que esa Colombia le crea?

Simplemente recordando que la mejor manifestación que ha hecho la izquierda que yo represento es la de la Constitución del 91. El M-19 era de lejos la fuerza mayoritaria de la Constituyente, donde no se excluyó a nadie a pesar de que éramos mayoría. Esa Constitución le entrega derechos y libertades a los ciudadanos en primerísimo lugar y construye un Estado Social de Derecho. No sobra recordar que eso lo hizo una izquierda que por primera vez llegaba a una instancia de poder real como una Constituyente. Nadie puede decir que queríamos acabar la propiedad privada o desatar el odio con nuestros antiguos rivales, o fusilar a cada rico del país y tonterías de esas o acabar con la libertad de expresión. El texto de la Constitución es la mejor prueba de lo que la izquierda democrática, que yo represento en esta campaña presidencial, quiere hacer en Colombia.

Pues el Estado de Derecho que usted menciona pronto va a ser suplantado por el Estado de Opinión que propone Uribe.

Lo que quieren es derribar la Constitución del 91 para reemplazarla por una dictadura constitucional, lo demás son frases. Los romanos, que son los inventores de la palabra, definieron ‘dictadura’ como la concentración del poder público por parte de una persona y eso es lo que pasa aquí. Y no solamente del poder público sino del privado: ya se tomaron hasta el gremio más importante que es la Federación Nacional de Cafeteros y se tomarán la Televisión. Dominan buena parte de la política editorial de los canales privados y como a la Comisión Nacional de Televisión la manejan a su arbitrio también lo harán con el tercer canal. Si Uribe logra ganar con su referendo acabará de concentrar el poder público. Si eso no se llama dictadura ¿qué es?

Supongo que tampoco está de acuerdo con el tema de las bases gringas...

Las bases están ligadas a una política antidrogas hipócrita porque los dos socios mienten. Los Estados Unidos, porque ya comprobaron que fumigando la hoja de coca no acaban con la droga. Lo reconoce el zar antidrogas gringo y es claro que el interés oculto es una geopolítica de dominación sobre Colombia apuntando a Brasil, no a Venezuela. Ese es el gran error de Chávez.

¿Por qué a Brasil?

Porque es el gran mercado que desean los empresarios norteamericanos y el gobierno colombiano, su socio, también, porque sabe que hoy el poder no está en la hoja de coca sino en las mafias que se adueñaron del poder político y se tomaron el Estado. Las bases significan una política de dominación para impedir la unidad latinoamericana y son un anacronismo de Estados Unidos. Le he pedido directamente a Obama que unilateralmente suspenda ese tratado.

¿La mafia tiene el poder político en Colombia?

La parapolítica es una de las grandes demostraciones. Galán anunció lo que iba a pasar. Por eso lo mataron y sucedió lo que predijo: la toma del Estado por parte de las mafias. Por eso si yo quiero enderezar la política antinarcóticos tengo que reconocer que la mafia tiene el poder político y hay que quitárselo. Para ello necesito justicia; no veneno ni generales norteamericanos.

El Polo está en el ojo del huracán por sus contactos con Chávez y se le acusa de realizar una diplomacia paralela a través de Jaime Dussán, su presidente. Aparte, Chávez le manda públicamente invitaciones políticas...

El Partido Conservador habla permanentemente con Aznar y nunca hubo un escándalo sobre su influencia en Colombia donde ha estado muchas veces. Yo no comparto ninguna tesis con Aznar, me parece uno de los asesinos de Irak, pero el Partido Conservador tiene derecho a relacionarse con los partidos con los que crea que debe hacerlo. El Partido Liberal es miembro de la Internacional Socialista al lado del Polo y el Polo además de esto es miembro del Foro de Sao Paulo porque tiene interlocución con todas las izquierdas de Latinoamérica como debe hacerlo todo partido de izquierda democrática. Lo que sí pienso es que Dussán cometió una ‘brochada’ por hablar con Chávez en el momento menos indicado y no haberle dado claridad al país. Yo también he hablado muchas veces con Chávez, pero siempre ha quedado claro que el Polo Democrático actúa en función de intereses nacionales colombianos y que nunca puede, ni por sus estatutos, ni por la Constitución de Colombia, ser un apéndice de ningún gobierno extranjero. En ese sentido creo que le faltó mucha claridad a Dussán, le faltó inteligencia para explicarle a la sociedad de qué se trataba y dejó estallar una bomba mediática.

Usted se la pasa viajando a Washington donde tiene una serie de contactos y me dice que le ha dirigido una carta a Obama en relación con las bases militares. También sé que en el Congreso de Estados Unidos se están moviendo con velocidad ajustes al Plan Colombia. ¿Qué sabe de eso?

Estados Unidos tiene que entender que no puede seguir aplicando una política de fumigación y envenenamiento ni una política militarista. Debe saber que cabe la posibilidad de un entendimiento alrededor de un Plan Colombia dedicado a fortalecer la Justicia y ya hemos avanzado en eso en el Congreso de Estados Unidos para fortalecerla y avanzar en un proceso de reconciliación típicamente colombiano que pasa por quitarle la tierra a la mafia.

¿Qué significa ese avance en el Congreso americano y qué participación ha tenido usted en eso?

Que ya las partidas del presupuesto de Estados Unidos para el Plan Colombia han cambiado sustancialmente, disminuyendo el componente militar y aumentando el componente de justicia. Mi participación ha sido total porque esa ha sido siempre mi tesis. Mis giras en Estados Unidos tienen ese objetivo y también que se renegocie el Capítulo Agrario del TLC -para proteger la producción de alimentos en Colombia- que afecta básicamente al campesinado y al pequeño y mediano empresario, tres pilares fundamentales para montar el modelo de desarrollo de producción subsidiada que estoy proponiendo.

¿Cómo es el modelo?

El modelo de producción subsidiada abarcará no solo los cuatro millones de hectáreas que hoy cultivamos sino los quince millones de hectáreas fértiles que incluyen la tierra de la mafia y es el que nos permitirá, por primera vez en la historia, incluir el mundo rural colombiano en la prosperidad económica, que es el nombre de la paz. Este modelo tendría un presupuesto de quince billones de pesos para el agro. El proyecto abarcaría el banco más grande de Colombia -que tendría que ser el Banco Agrario- y la reconstrucción del sistema de crédito a través de bancos públicos, como un tema estratégico para Colombia. Mi programa lo puedo decir en una frase: Lugares, Saberes y Créditos para la mayoría de los colombianos. El montaje de este modelo de desarrollo nos llevará a debilitar el narcotráfico, a salir relativamente de la pobreza y la desigualdad social y a desembocar en el tema de la paz, tan fundamental en Colombia.

En una hipotética presidencia suya ¿cómo funcionará el tema de la Seguridad Democrática? A nadie le gustaría ver que se diera marcha atrás.

Los tres grandes asesinos en Colombia son, en su orden de importancia: la intolerancia, sobre la que no hay política; yo propongo los acuerdos multitudinarios regionales con procesos de reconciliación, incluídos victimas y victimarios, para la construcción de una cultura de tolerancia que disminuya este primer asesino. El segundo son las bandas; el gran error histórico de este gobierno fue haber llevado el paramilitarismo a las ciudades y haberlo empoderado quitándole sus jefes. Al tema de los Saberes se lleva transformando el colegio actual de secundaria en colegio-universidad, con un Banco del Joven que le entregue el primer crédito al graduando. También tendríamos el Banco de la Mujer y el Banco de la Vivienda.

No me ha contestado sobre el tema de la seguridad...

Voy en orden. El tercer gran asesino es el conflicto armado. Ahí hay que integrar dos componentes: el primero es la ofensiva militar que yo recojo de Uribe, pero sin falsos positivos y con un ejército respetuoso de los derechos y libertades de los ciudadanos. Como esto no es suficiente para desactivar el conflicto armado, habría que articular al modelo la producción subsidiada de alimentos que incluyan en su prosperidad al mundo rural, porque de allí es de donde salen los muchachos y muchachas que van al conflicto armado. Si esas dos cosas operan conjuntamente estoy convencido de que la guerrilla terminará debilitándose y cambiando su concepción actual de confrontación para ganar la guerra –lo que la hace inviable e ingenua- y que pasaría por una negociación como único modo eficaz para salir de ella y a la cual yo le abriría la puerta.

Panoramas con Uribe perdedor y Uribe ganador...

No votar el referendo se está convirtiendo en la resistencia democrática contra la tercera reelección. Yo me voy a quedar jugando en mi casa con mis niñas. Si Uribe pierde, el gobierno pasará al gran Acuerdo Democrático que yo quiero convocar si gano la consulta del 27. Si Carlos Gaviria gana, el sectarismo del Polo no producirá ningún acuerdo democrático y entonces llegará un uribista al gobierno. Si yo gano, convoco a todas las fuerzas sociales y políticas que quieran reivindicar la Constitución del 91 y por tanto habrá una nueva consulta en marzo para escoger candidato entre todas las fuerzas. Ahora, si Uribe gana el referendo, se lleva el Congreso porque las elecciones para elegir parlamentarios serán poco después y prácticamente tendría ganada la presidencia y las alcaldías, concentraría el poder público y lo que habría en Colombia sería una dictadura constitucional.

Si yo construyo el Acuerdo Democrático, al ganar el 27, detenemos la concentración del poder público en manos de Uribe -así gane el referendo- porque la Izquierda Democrática no tiene sino una respuesta eficaz ante cualquiera de los dos escenarios: si se derrumba el referendo, el Acuerdo Democrático gana la Presidencia de la República. Si el referendo pasa, el Acuerdo Democrático detiene la dictadura.

¿No hay otras opciones?

El liberalismo no tiene sino dos: ligarse al Polo y a otras fuerzas con el Acuerdo Democrático o pasar a la Derecha con Vargas Lleras. Las fuerzas independientes tienen dos opciones: moverse hacia un Acuerdo Democrático –en eso están Mockus, Luis Eduardo Garzón y Peñalosa- o moverse hacia la soledad y en eso está Fajardo. Si Carlos Gaviria gana, se refuerza Fajardo y por tanto los independientes no entran a una convergencia y se refuerzan las tendencias de derecha del Partido Liberal porque no tendrían como socio al Polo. La división del campo democrático se volvería una realidad y desembocaríamos en una dictadura por parte del uribismo.

¿Qué chance tiene de ganar la consulta?

Lo importante de las encuestas son las tendencias. Hace un tiempo Gaviria estaba tres veces por encima de mí y ahora estamos empatados. Las posibilidades son muy amplias.

¿Ya detectó cómo resucitó el Congreso un referendo muerto?

Yo nunca creí que estaba muerto. Conozco el Congreso y el sistema político colombianos. Sé cual es su base de criminalidad, de la corrupción, de la compra de votos que lleva al político a buscar plata en el narcotráfico, el paramilitarismo o el erario. Los gobiernos siempre han tenido mayorías cómodas gracias a esta criminalidad política, porque compran con el erario a los congresistas. Para mí era claro que el referendo se iba a convocar sobre la base de esta fuerte articulación entre política y crimen que ahora va a tener un tercer episodio: la dictadura. Es una mesa de cuatro patas: política, narcotráfico, crimen y dictadura. Pero la Corte Suprema se fortalece con su decisión histórica de no permitir la renuncia al fuero de los congresistas investigados por parapolítica. Ahí está el talón de Aquiles de este gobierno.

En sus propias palabras

"El interés oculto de las bases de EE.UU. es una geopolítica de dominación apuntando a Brasil, no a Venezuela. Ese es el gran error de Chávez”.

"El poder no está en la hoja de coca sino en las mafias que se adueñaron del poder político y se tomaron el Estado”.

"El modelo de producción subsidiada abarcará no sólo los cuatro millones de hectáreas cultivadas sino los quince millones que incluyen la tierra de la mafia”.

Tomado de el Diario El País de Cali
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Ecopetrol y Unión Sindical Obrera (USO) firman convención colectiva a cinco años

En horas de la madrugada del 23 de agosto se logró firmar la nueva Convención Colectiva de Trabajo a cinco años, entre la administración de Ecopetrol y la Unión sindical Obrera, una de las mejores que se haya podido firmar en los últimos años.

Durante la rueda de prensa que se llevó a cabo en la instalaciones de Ecopetrol el pasado 24 de agosto en horas de la mañana, el presidente de la Unión sindical Obrera USO Germán Osman y Javier Gutiérrez presidente de la empresa Colombiana de Petróleo dieron a conocer al país y a los trabajadores los acuerdos logrados.

“Se considera que hay aspectos de mucha importancia, no sólo para los trabajadores sino para el desarrollo y el crecimiento de la misma Empresa Colombiana de Petróleo en la medida que se logre que Ecopetrol sea o continúe siendo una de las mejores empresas del país y esto redundará en beneficios para los trabajadores y para los intereses de la nación” afirmó Germán Osman.

Por primera vez en este escenario se pudo hablar sobre el tema de los despedidos en el marco de la huelga del 2004, donde de 95 compañeros, se pudieron reintegrar a 33, ya que el resto tiene una inhabilidad de no poder trabajar en entidades públicas durante 10 a 12 años, pero se logró con estos compañeros una indemnización y arreglar esta situación cuando este problema jurídico de inhabilidad este resuelto.

Se logró establecer una curva única que va a significar incrementos importantes para todos los trabajadores en el primer año, se logró entrar en una discusión que se denominó “productividad” en la que se busca establecer una serie de parámetros para el desarrollo de los proyectos de Ecopetrol, para el desarrollo de la nomina de Ecopetrol, para la política que se viene implementando en Ecopetrol ahora que está en un proceso de expansión, también se logró establecer un mecanismo para que el sindicato tenga participación en la discusión de estos proyectos, su implementación y su vigilancia, se logró establecer condiciones importantes de ganancia para los trabajadores temporales de la Empresa Colombiana de Petróleo y para los trabajadores contratistas, en la salud y en la educación, un tema que históricamente se ha solicitado es la prestación de la salud para los trabajadores temporales y sus familiares que se otorgará con Ecopetrol directamente como se hace con los otros trabajadores.

El incremento salarial es del IPC mas el 1.5, pero ese incremento, se ajusta también al acuerdo que se llegó, de llevar la curva, en ese caso sobre esa curva en el primer año pueden haber incrementos adicionales desde el 0.8% al 12 %, en algunos casos habrán trabajadores que según esas escalas su incremento, más el IPC más el 1.5 % podrá ser hasta del 18 % y en otros casos del 8 %.

La USO desea reconocer como sindicato que esta administración de Ecopetrol fue la única que dio la oportunidad de hablar del tema de los despedidos, que se resalta la forma como se pudo desarrollar, en esta oportunidad la convención colectiva en términos de mucho respeto, de mucha cordialidad en donde siempre peso mas el argumento que cualquier otro punto de discusión y de hecho tanto el país como los trabajadores sintieron que se desarrolló una negociación colectiva en Ecopetrol en absoluta tranquilidad sin que hubiera afección en el desarrollo del trabajo en la Empresa Colombiana de Petróleo.

Afirmó Germán Osman al finalizar la rueda de prensa.
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Corte Constitucional declara inexequible Acto Legislativo 01 de 2008 sobre inscripción extraordinaria de provisionales en Carrera Administrativa


La Corte Constitucional declaró, el pasado 27 de agosto, inexequible Acto Legislativo 01 de 2008 sobre inscripción extraordinaria de provisionales en Carrera Administrativa.

"...1.2. Decisión

Primero.- Declarar INEXEQUIBLE en su totalidad, el Acto Legislativo No. 01 de 2008, “Por medio del cual se adiciona el artículo 125 de la Constitución Política”.

Segundo.- Esta sentencia tiene efectos retroactivos y, por tal razón, se reanudan los trámites relacionados con los concursos públicos que hubieren sido suspendidos y carecen de valor y efecto todas las inscripciones extraordinarias en carrera administrativa o los ingresos automáticos a la misma que, con fundamento en el Acto legislativo 01 de 2008, se hayan realizado..."

Para ver/descargar el comunicado de la corte haga click aquí.
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Los trabajadores de la mafia

José Luciano Sanín Vásquez
Director Escuela Nacional Sindical

En nuestro país, y en especial en Medellín, hemos podido empezar a descubrir los impactos en la vida política, social y económica que producen las mafias del narcotráfico y de la delincuencia organizada. Es más, hemos logrado entender en parte los valores y prácticas que algunos han denominado como “cultura mafiosa”; sobretodo a partir de las múltiples novelas, películas y entrevistas dedicadas a los personajes más emblemáticos del narcotráfico, muy de moda por estos días. La sociedad colombiana ha visto con horror las formas de degradación que generan y reproducen las diferentes mafias, y poco a poco ha tomado una distancia crítica de un fenómeno que por muchos años pareció natural y hasta socialmente reconocido y aceptado.

Creeremos los optimistas que por fin nuestra sociedad se dirige a construir un dique ético a la ilegalidad, a las mafias que corroen la democracia, la economía y el tejido social. Sin embargo, recientemente en Medellín los ciudadanos se asombran de estar viviendo de nuevo la historia de hace veinte años; creían muchos que la época de las mafias y la criminalidad había sido superada, en parte por el deseo inmenso de salir del horror, y en parte por las victorias que se publicitaron y generaron una no sostenible sensación de superación del pasado; y en todo caso, porque los progresos del Estado en su combate a la mafia no llegaron a tocar el entramado económico y político de ésta.

Pero tal vez lo que todavía no se conoce a profundidad, y por tanto no se le da relevancia, es que las mafias construyen una economía, y con ella unas relaciones laborales signadas por la sujeción violenta de los trabajadores a sus “patrones”.

De los trabajadores de la mafia nadie habla. Y no estoy señalando aquí a quienes pertenecen a los ejércitos de sicarios y se articulan a las redes criminales y violentas de la mafia. Me refiero al joven, al señor o la señora que realiza un trabajo legal para la mafia. Cuántos albañiles, conductores, arquitectos, médicos, porteros, han sido asesinados por su “patrón” para no dejar testigos; cuántos trabajadores del transporte, las apuestas, el comercio, la seguridad privada, el agro, han sido amenazados o asesinados por reclamar sus derechos al “patrón”; cuántos sindicatos no pudieron surgir porque así lo decidió el “patrón”. De esta realidad: las relaciones laborales con la mafia, no tenemos sus dimensiones y mucho menos sus características, y el Estado se comporta como si este tema no existiera.

Tal vez una manera más fácil de acercarnos a esta realidad sea leer la de otras latitudes. Hace pocos meses se empezó a vender una novela del escritor y periodista napolitano Roberto Sabiano, llamada “Gomorra”, donde se develan los amplísimos tentáculos de la “Camorra” (nombre de los grupos de la mafia en la ciudad de Nápoles, Italia), y tal vez lo más interesante: las estrategias de ésta para generar toda una economía globalizada basada en el crimen, en la que los trabajadores, en pleno siglo XXI, viven formas de sujeción cercanas a la esclavitud.

Estoy seguro de que si en Medellín se leyera masivamente esta novela, podríamos empezar a reconocer colectivamente las redes invisibles que sofocan nuestra ciudad, y de pronto nos preocuparíamos por enfrentar nuestra realidad, que parece calcada de la de Nápoles.
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Llegó la hora de ser gobierno

Por Gustavo Petro
www.gustavopetro.com

De acuerdo a la propuesta esbozada por una gran diversidad de movimientos y personalidades del sector de la izquierda democrática, en el sentido de acercarnos a la sociedad colombiana y acordar entre diferentes salidas de fondo a la crisis nacional, decidimos en mi campaña a la consulta del Polo el próximo 27 de septiembre, buscar al ciudadano en la calle, contactar a quienes no aparecen en la prensa, a los seres anónimos que día a día construyen una Colombia más prospera y democrática.

En el recorrido que hasta la fecha he adelantado por 16 departamentos y casi 450 municipios he encontrado un pueblo golpeado especialmente por el desempleo, la ausencia de algún tipo de pensión y la imposibilidad de crédito pero también he visto al colombiano de la calle, alegre, ansioso de cambios y amante de la paz.

He sido recibido muy bien por todos ellos, en la Guajira y también en Nariño, en Antioquia así como en Boyacá. El fervor y cariño que me han expresado las y los colombianos me hacen sentir bastante optimista frente a un resultado a nuestro favor el próximo 27 de septiembre.

Ese masivo respaldo ha movido apoyos afuera y adentro del Polo a favor de nuestra campaña “Acordemos el Futuro”: Han adherido, entre muchos otros Máximo Noriega, aspirante al senado proveniente del sector del cura Hoyos, un sector importante del Polo que Suma del aspirante al senado Carlos Romero en La Guajira y Magdalena; Rafael Cuello, líder de un importante sector del Magisterio al igual que el concejal de Bogotá Álvaro Argote así como el respaldo de importantes sectores de Unidad Democrática en el Valle del Cauca (su diputado Fernando Forero a la cabeza), Córdoba, Cesar y Magdalena.

Tampoco puede desconocerse la importancia de grandes sectores del Parmenismo en Nariño y Huila (diputados y aspirantes al Congreso); el sector que lidera Abel Rodríguez en Bogotá así como la concejal indígena Ati Quigua, el diputado de Risaralda Arahugo Gañan (así lo presenten mis adversarios como parte de la otra campaña), y en fin, una larga lista de gentes sin partido o salidos de otras colectividades convencidos de adelantar esta lucha democrática al lado nuestro.

Ello me hace pensar que la propuesta de Convergencia Democrática es más vigente que nunca y nos permitirá gobernar en Colombia en el 2010 junto a otros sectores de la democracia, empeñados en adelantar reformas, derrotar la dictadura del proyecto uribista y llevar a Colombia por senderos de paz y progreso.

Cuando proponemos construir una convergencia democrática alrededor de un acuerdo sobre lo fundamental hoy, estamos recogiendo el acumulado de medio siglo de experiencia democrática en Colombia. Cuando afirmamos que este acuerdo programático debería girar sobre los ejes de la separación definitiva del Estado y la Política del crimen, el narcotráfico y el clientelismo; la separación de las tierras fértiles de la posesión de las mafias para refundar un modelo de desarrollo alrededor de la producción de alimentos y de la industria agroalimentaria y así repensar nuestra articulación productiva con el mundo; la separación de la política social: salud, pensiones y educación del mercado y el negocio privado, para lograr una mayor eficacia en disminuir las desigualdades sociales, no estamos más que recogiendo la más reciente experiencia sobre la lucha contra el paramilitarismo, el fracaso de la paz definitiva, la construcción de regímenes mafiosos rentísticos y depredadores y, gracias a la implementación generalizada de crímenes contra la humanidad en nuestro país, del incremento inusitado y sin igual de la desigualdad social en Colombia.

¿Por qué entonces cierta izquierda nos acusa de desdibujar al Polo con nuestra propuesta, si lo que proponemos es volver realidad el esfuerzo frustrado de una sociedad durante medio siglo, el programa defendido por millones que han luchado por la Democracia durante décadas? La convergencia democrática no es sino la búsqueda de las mayorías nacionales. Mayorías que hoy están en la apatía popular, bajo el embrujo uribista, en el liberalismo después de su propia depuración, en el movimiento indígena, en las víctimas de la violencia, del sistema financiero legal e ilegal, en los creyentes, en las personalidades políticas independientes, en los que nos ayudaron a hacer la Paz y la Constitución de 1991, en quienes deciden valientemente en verdad dejar sus armas y sus odios, en los trabajadores la mayoría de ellos desorganizados. ¿Por qué no podemos converger con ellos?

¿Quien dijo que en las condiciones de construcción de un estado dictatorial y del imperio de un régimen mafioso bárbaro, los socialistas no pueden hacer alianzas programáticas y prácticas con el liberalismo, si ambos proyectos nacieron del siglo de las luces, y de la consigna de Libertad, Igualdad y Fraternidad? El origen del liberalismo, su fundamento esencial, estriba en la limitación del poder por el derecho del ciudadano, que luego derivó en la limitación del estado por el mercado, en su modalidad neoliberal. Por tanto, en situaciones de construcción de tiranías, dictaduras y estados con amplios poderes policivos - como creo se está gestando en Colombia-, el socialismo y las nuevas corrientes democráticas pueden aliarse con el liberalismo en sus fundamentos esenciales, especialmente el de limitar el poder con el derecho.

Recordemos que la izquierda mundial siempre supo de la necesidad de hacer alianzas, frentes políticos y acuerdos para afrontar y superar la barbarie cuando sufrió los embates del fascismo en Europa, las conquistas de los imperios y la destrucción colonizadora de las nacionalidades y las culturas. ¿No nos lo enseñan así los frentes patrióticos de Stalin contra el fascismo de Hitler, el de Mao contra la guerra japonesa, el de Ho Chi Minh por recuperar su patria vietnamita, o más cercana a nuestra experiencia, el pacto de La Moncloa para sacar a España del franquismo y conducirla hacia una Democracia moderna, o el de la Concertación Democrática chilena para superar la sombra siniestra de Pinochet? ¿Desde cuándo las alianzas políticas desdibujan la izquierda? ¿Desde cuándo nos negamos a construir los acuerdos democráticos que permitan hacer aflorar la organización popular y desmantelar la muerte como instrumento de la política?

Hoy necesitamos derrotar el proyecto de Uribe en el año 2010, si este gana cerrará definitivamente el control de todos los espacios de poder dentro del Estado y la Sociedad, solo le escapará la guerrilla que argumentará su relegitimación política y el uso de las armas y la violencia contra el régimen. El espacio democrático, la posibilidad de la organización popular y de los movimientos sociales se cerrarán. Solo ganaran Uribe, las mafias y las Farc. ¿La Izquierda democrática de Colombia va a colaborar con ese triunfo, dividiendo a las fuerzas de la oposición?

Así las cosas, quedan notificados propios y extraños: el 28 de septiembre, al día siguiente de ganar la consulta abierta del Polo, me convertiré en un decidido promotor de la Convergencia Democrática que llevará a los demócratas, por fin, a ser gobierno en Colombia.
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Chávez contra la izquierda

Por: Daniel García-Peña

Totalmente inaceptables las declaraciones del presidente Chávez acerca de la intención de utilizar al Polo Democrático para expandir su proyecto bolivariano en Colombia.

Hicieron bien los diferentes dirigentes en rechazarlas, siendo Gustavo Petro el más categórico: “El Polo no puede ser apéndice de un gobierno extranjero”.

Así como Chávez exige respeto por la soberanía venezolana, debe respetar la soberanía colombiana, particularmente la de quienes él reclama como sus amigos. Pero las palabras de Chávez, y sobre todo sus acciones, merecen ser rechazadas, no sólo por constituir una intervención indebida en los asuntos internos, sino máxime porque algunas de ellas contradicen los principios e intereses de la propia izquierda democrática latinoamericana.

Si bien Chávez está en su derecho de no compartir, con razón, la decisión del gobierno de Uribe de permitir el acceso de tropas gringas a siete bases colombianas y de expresar su preocupación por la forma inconsulta y ambigua con la cual el tema se manejó por Bogotá y Washington desde el inicio, sus reacciones, ahora y antes, han sido totalmente desproporcionadas, contraproducentes y contrarias al espíritu de la unidad latinoamericana y la hermandad bolivariana.

Primero, su decisión de impulsar el armamentismo es negativa para las relaciones entre nuestros dos países “mellizos”, genera inestabilidad en toda la región y va en contravía de los ideales democráticos y progresistas. Las carreras armamentistas sólo benefician a los militares y han sido precisamente las izquierdas en América Latina —y los pueblos que decimos defender— quienes más han padecido las armas del militarismo. La unidad latinoamericana debe basarse en el anhelo de convertir nuestro continente en un territorio libre de armas y no un escenario aprovechable sólo por sus productores y vendedores, que se encuentran casi todos en los países del norte.

Justificarse en la supuesta defensa frente a una eventual invasión de los Estados Unidos no tiene ni pies ni cabeza. Primero, no creo que sea muy creíble que la administración Obama esté interesada en invadir a Venezuela. Y en segundo lugar, aun si esta hipotética invasión llegara a suceder, por mucho armamento sofisticado que les compre a los rusos, no es mucho lo que le sirva para efectivamente defenderse.

Igualmente inaceptable, reitero, desde una óptica de izquierda democrática, es la decisión de Chávez de utilizar el comercio entre nuestras dos naciones como instrumento de retaliación contra las políticas de Uribe. Los verdaderamente afectados son los pueblos de los dos países, empezando por las poblaciones en ambos lados de una de las fronteras más ricas e interconectadas de América. No es Uribe ni la “oligarquía” los únicos que se perjudican por el cierre del comercio, sino también los trabajadores y pequeños empresarios.

Finalmente, sería importante que Chávez entendiera que quien más se beneficia políticamente con la exacerbación del nacionalismo y chauvinismo en Colombia que sus palabras suscitan, es el propio Uribe, en desmedro, por supuesto, de la izquierda democrática. Con amigos así...

danielgarciapena@hotmail.com

Tomado de El Espectador.com
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